17/4/08

"Danza pasional"


Dicen que bailar salsa es como hacer el amor.

Su voz acarició mis sentidos. Mis ojos se paralizaron; no sabían que más ver, pero no querían dejar de ver. Seguimos paso a paso. Pude recordar cuando me tropecé por primera vez; fue el nerviosismo de la adolescencia; aunque no había tanta diferencia entre aquella etapa de mi vida y la actual. Ella hacia de mis movimientos una cosa irregular. Muy pegados, seguíamos bailando. La ligereza de nuestros pasos nos hacia girar suavemente. Por un instante, casi confundido por lo misterioso, perdí la visión entre paredes.

- Si me miras lo podríamos hacer mejor.

Lo que dijo hipnotizó mi vista y la miré fija y descontroladamente, y con el ansia de encontrarnos en ese dominio que nos daba la realidad: estábamos solos y queríamos ser uno solo. Le di una vuelta; dejé que sus manos pasearan por mis hombros; que sus cintura sintiera el roce de mis palmas y mis dedos; que baje y vuela a subir en una danza de atracción y de locura en donde no hay reglas; solo el desenfreno. Seguimos el ritmo y la letra que compenetraba con nuestro sudor, esto último no sabíamos si era de cansancio o de pasión. El cielo en ese momento era nuestro espacio, y cada parte de nuestro cuerpo eran gotas que nos estremecían en ese roce incesante de una danza entre almas. La frialdad había dejado de existir y nuestra temperatura aumentaba desproporcionadamente hasta llegar a encendernos realmente de pasión.

Percibí que quería decir algo, algo distinto. Cada vez le daba más sensualidad a sus movimientos. Logré acariciar cada lugar escondido de su silueta. Me entremezcle entre el arte de su danza, y me perdí entre su cuerpo. Desde el centro algo exploto, esto último no pude explicar; solo sentir. Cuando quise decir algo, ella se adelanto…

- Te quiero a morir.

Pensé en decirle: “Hagamos el amor, pero ya lo habíamos hecho”

24/3/08

...Y TE ENCONTRE

A lo lejos sin conocerte
con el cielo que no se encuentra
persiguiendo tu voz ausente
con la lluvia que el cielo muestra.

El mirar que con tu presencia alaba
tu caminar suave y sencillo.
Muchos gestos encontré en tu mirada
muchos de los que tienes escondidos.

Y conseguiste usar mi mente
cuando no sabias que yo existía.
voló por mis pensares y soledades
tu imagen iluminada todos los días.

Buscando tu presencia en mis cantares
en la soledad de mis ojos cerrados
encuentro el paso de tus andares,
muchos de los que contigo estoy a tu lado.

Y caminando con una idea,
con detalles en mi mente
de ofrecerte una vida llena
de sorpresas por siempre.

Pasando en los aires, llegando hacia ti
me aproximaré y te contaré…
culmino este poema hecho así
desde el momento en que te encontré.

14/2/08

"De la Tierra al Cielo"


Abrazaré el aire que respiro en las noches

junto con la sabana que acaricia mis sueños.

Llegaré al principio del mundo.

Tal vez llegue a encontrarme.


Deliniaré el silencio del pasado

y pintaré el presente de color celeste.

Una vez me escuché gritando...

Ahora quiero un - ¡presente!- gritado.


Volaré...

desde la atmosfera del mundo

hasta el último aliento de mis sueños...

Tomaré aire...

Y volaré!

15/10/07

Qué es...

Qué es eso que informa a mi mente,
que me lleva a escribir y no encuentro razón
ignorando mi gusto y mi tacto.
Que me ataca a la mente y no hallo explicación.

Paro desconcertado en los pasos de esta vida.
No se lo que hago, ni cómo siento.
De pronto algo llega, que será…
dudo que mis dedos caigan de seguir escribiendo.

Llega, no lo controlo, no puedo parar…
es tan placentero que a veces me alegra,
y cruzo fronteras, colores y más…
¡¿Qué ansias me tienen así que me hacer gritar?!

No entiendo porque llega con furia
y arremete con armas a mi sentir.
Qué es, que se impregna en mi sangre.
No entiendo porque, también, me hace sufrir!

Y sin saber lo busco y me pierdo en el éter,
como tantas veces en mi habitación
y piden mis dedos por escribir más.
¡¿Qué carajo pasa con esta pasión?!

4/10/07

NIÑA DULZURA

Poema romántico sobre la ternura, la admiracion y el deseo.

poema niña dulzura

Pequeña encantadora,
gota de luz divina
en la orilla de mis deseos
te siento mi niña dulzura.

Perfume contagiante,
mirada fija, deslumbrante.
Mi tesoro de maravilla
eres tú mi niña dulzura.

Labios calidos, caricias;
sonrisa fluida, alegría.
En mis mañanas tardes y noches,
te llevo niña dulzura mía.

Manos frágiles, decoradas;
caricias que invitan a soñar.
Me llenas de tu ternura,
de tu cariño mi niña dulzura.

Tu voz, libre canción.
Tu fluir, pasión mía.
Me llena de goce, de alegría,
de un querer intenso
niña dulzura mía.